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Encajado en el extremo norte de Granada, entre Jaén, Albacete, Murcia y Almena, el pico de La Sagra, de 2.383 m de altura, constituye el techo de esta región.
En el territorio tiene también su hábitat preferido una especie vegetal endémica de esta sierra y de la vecina Sierra Magma. Es la Sarcocapnos integrifolia, perteneciente a la familia de las amapolas aunque de apariencia muy distinta. A diferencia de lo que sucede con sus congeneres, las hojas de esta planta son enteras, y las flores no poseen espolón. Su pequeño tamaño -no suele elevarse más de 15 cm del suelo- hace que sea fácil no darse cuenta de su presencia, incluso durante los meses de abril y julio, cuando se encuentra en plena floración. Desde el collado de las Víboras se encara el pico de La Sagra por su arista. El recorrido montañoso se extiende durante unos 2 km y permite hacerse una idea de las espaciosas vistas que se alcanzarán desde la cumbre. Los 2.383 m del pico permiten dominar desde las alturas, una buena porción de terreno y comprobar las diferencias ecológicas impuestas por la orientación de las laderas. Se puede ver que, mientras hacia el norte se extienden masas forestales de pinos, encinas o enebros, el sur, la solana, está dominada por la vegetación esteparia. El descenso se realiza por el Embudo, un camino natural que evita repetir geografías. Por él se llega hasta el cortijo del Collado de Abajo, junto al cauce alto del río Brabatas. En ese mismo punto se puede tomar el camino que, en clara dirección oeste desciende hasta La Puebla de Don Fabrique, punto inicial del trayecto. |